Reiki «
¿Qué es el Reiki?
La palabra Reiki es una palabra japonesa que se refiere a la “energía universal”, a esa fuerza de la que surge la vida.
Los cuerpos vivientes, humanos, animales, o plantas, irradian calor y energía. Esta energía es la fuerza vital y ha sido denominada con tantos nombres como civilizaciones humanas han existido. Los japoneses la llamaron KI y ésta es la raíz que aparece en la palabra Reiki.
REI significa Universal y se refiere a la esencia energética cósmica, que interpenetra todas las cosas.
El Reiki es un proceso de encuentro de la Energía Universal con la energía física de cada individuo. Ocurre cuando la persona es sometida a un proceso de sintonización con la misma, realizado por un maestro capacitado.
El terapeuta sintoniza su propia energía (Ki) con la energía universal (Rei) poniendo así a disposición del paciente un canal de energía ilimitada.
¿Cuál es la esencia del Reiki?
La esencia del Reiki es el amor, esa vibración divina que emite alegría, paz y vida y que lo abarca todo. Reiki te abre al amor, la energía sanadora por excelencia, y te conduce hacia él.
Reiki ha sido definido como una energía semejante a las ondas de radio, pudiéndose aplicar con eficacia, en contacto directo o a distancia. Es una energía inofensiva, sin efectos secundarios, es práctica, segura, eficiente y compatible con cualquier otro tipo de terapia.
También es definido como energía-Luz, que penetra en el organismo a través de los siete chakras principales, localizados desde la base de la columna a la parte superior de la cabeza, y que la distribuyen a todo el organismo, reequilibrándolo.
En una sesión de Reiki, el practicante de Reiki impone sus manos sobre el cuerpo del receptor (que no ha de sacarse la ropa) y deja fluir. La cantidad de energía recibida por el paciente está determinada por el propio paciente, el terapeuta reikiano se limita a dirigir la energía haciendo de intermediario entre éste y el proveedor -el Cosmos-que la entrega de forma ilimitada.
¿Qué nos aporta el Reiki?
La falta de salud no se muestra sólo en nuestro nivel físico (enfermedades); también se refleja en el nivel emocional, mental y espiritual.
Reiki alivia los dolores físicos pero considera a la persona de forma global en los cuerpos físico, emocional, mental y espiritual, de manera que, no solamente se dirige a suprimir la patología, sino también a recuperar el estado natural de equilibrio que produce bienestar y felicidad. Esto resulta esencialmente importante para poder lograr un cambio en tu interior y en tu entorno más inmediato. La vida nos pone a prueba cada día y el Reiki nos ayuda a afrontarla con mayor equilibrio.
El Reiki equilibra y restaura la energía del organismo y favorece la capacidad del cuerpo para sanarse a si mismo, armonizando tanto el cuerpo como la mente. A nivel psicológico, el Reiki sumerge al paciente en un profundo estado de relajación y paz, muy beneficioso en casos de depresión o estres y permite profundizar más en los procesos mentales que nos mantienen atados a nuestros problemas. A nivel físico el Reiki calma el dolor, refuerza el sistema inmunológico y fortalece el cuerpo ante cualquier enfermedad.
Reiki jamás puede producir ningún daño, puesto que es la energía del universo y sólo fluye en las cantidades requeridas por el receptor.
Reiki tiene un efecto equilibrador, armonizador y desbloqueador tanto en la persona que lo recibe como en quien lo transmite. Cuando experimentamos Reiki ya sea con nuestras propias manos o recibiéndolo de algún iniciado, sentimos que nos calma y relaja. Grandes curaciones en todos los niveles suceden a partir de este estado de quietud y armonía.
Es excelente para reducir “stress” y fortalecer el sistema inmunológico. Muchos profesionales de la curación como terapeutas físicos, psiquiatras, psicólogos, kinesiólogos etc., han empezado a combinar Reiki con los métodos de curación que ellos usan habitualmente. Reiki tiene su propia inteligencia y sabe qué es lo que cada persona necesita. La energía va directa al lugar donde quien la recibe necesita curación. Al comenzar el tratamiento la energía puede empezar a trabajar en un nivel totalmente diferente al que nosotros habíamos anticipado. Reiki siempre nos muestra la oportunidad de efectuar una curación a un nivel tan profundo como estemos preparados.. A veces sentimos que no estamos listos para confrontar aquello que aflora a la superficie; cuando es así Reiki actúa de una manera muy suave, apoyándonos sin invadir en lo absoluto nuestro momento interno.
Reiki es energía universal, viva e inteligente, por lo cual tomar una sesión de Reiki es el comienzo de un nuevo paso hacia una vida equilibrada, sana y feliz.
INICIACIONES
¿Cómo se convierte una persona en transmisor de Reiki?
Cuando impones tus manos con amor, ya estás transmitiendo Reiki. El amor es la energía sanadora. No obstante, un maestro de Reiki puede ayudarte con una iniciación a canalizar de manera consciente esa energía. Él preparará tu cuerpo físico y etérico para convertirlo en un canal de energía con la técnica heredada del Maestro Usui y sus descendientes.
¿Hay que tener un “don” especial para practicar Reiki?
La Energía Universal está al alcance de todos, todos podemos ser un canal de Reiki, independientemente de la edad, sexo, ideología… ¡Es simple y maravilloso! Tan sencillo como sorprendente. No existe límite alguno, después de la iniciación sólo tenemos que depositar nuestras manos para la propia autosanación o la de otros y, simplemente, la energía fluye. Como la energía utilizada no es la del practicante, sino la Energía Vital del Universo, practicar Reiki no desgasta sino que revitaliza al practicante.
¿En qué consiste la iniciación Reiki?
Una iniciación de Reiki es un proceso que abre los CHAKRAS Corona, Corazón y palmas y los conecta con la Fuente de Energía Reiki.
Se enseña a sentir, canalizar y a transmitir la energía mediante la imposición de manos, actuando así como un canal energético.
La Energía Sintonizadora abre sus sistemas y hace algunos cambios en los Chakras, Aura y también en el Cuerpo Físico de una manera energética para canalizar Reiki. Estos cambios sólo son comprensibles para nuestro corazón y nuestra alma, y nos ayudarán a equilibrar y a desbloquear nuestros centros energéticos (Chakras), permitiendo un mejor fluir.
Al recibir una Iniciación te conviertes en parte de un grupo de personas que están utilizando Reiki “para curarse a si mismos y a los demás” y que también pueden trabajar juntos para curar a la Madre Tierra.
En Ananda realizamos tanto terapias como iniciaciones de Reiki de todos los niveles. Consulta nuestro calendario de cursos.